Se critica el discurso de Javier Milei sobre Malvinas, calificándolo de "peligroso" y señalando que las acciones anunciadas ya se habían realizado previamente, sin aportar novedades. Se considera que el giro en su postura es torpe y que no genera credibilidad, ni siquiera entre los veteranos británicos.
Se plantea la pregunta sobre qué hará Milei respecto a Israel, dado su fuerte vínculo con el gobierno de Netanyahu y la existencia de empresas israelíes. Se sugiere que debería haber una queja formal o citar al embajador israelí.
Se recuerda un incidente pasado en el Estrecho de Ormuz donde Milei reclamó ayuda al Reino Unido para bloquear a Irán, pero el entonces primer ministro británico se negó. Milei se habría enojado por esta negativa, lo que podría influir en su actual postura hacia el Reino Unido.