El ministro de seguridad nacional de Israel, Elitamar Ben-Gvir, presentó un plan para incentivar la salida de palestinos de Gaza, proponiendo la reubicación de 1.100.000 personas en 3 años y casi 2 millones en 7 años. El plan, denominado "Desvinculación 710", busca fomentar la emigración de los gazatíes.
Ben-Gvir argumentó que la rehabilitación de Gaza es inviable y que la salida de la población es la única solución. Propuso que los países receptores reciban financiación para la integración de las familias, cubriendo vivienda, idioma, educación y empleo por al menos dos años. El ministro aclaró que no se trata de una expulsión forzada, sino de un fomento a la salida.