La nueva ley penal juvenil contempla la protección del menor en situación de riesgo y la intervención de la víctima en el proceso.
Se explica que un menor de 14 años que cometa una lesión leve podrá ser denunciado, y se evaluará si existe peligro o riesgo, pudiendo aplicarse medidas alternativas a la prisión.
La opinión de la víctima será tenida en cuenta en mediaciones y acuerdos, y en casos de eximición de pena.