El embajador británico en Argentina afirmó que el gobierno británico tiene una postura clara: los habitantes de las islas tienen el derecho de decidir su propio futuro. Señaló que el conflicto de los años 80 fue difícil y que la situación actual es simple: los isleños deciden.
Esta declaración contrasta con el discurso de Milei, quien argumentó que la población de las Malvinas es "implantada" y no tiene derecho a la autodeterminación, basándose en la ocupación británica de 1833.