El ministro de Defensa de un país báltico renunció tras revelarse que su departamento utilizó fondos de la Unión Europea para adquirir proyectiles de artillería para Ucrania. Las compras se realizaron a través de concesiones a empresas sin experiencia en la fabricación de armamento.
El gobierno habría cerrado un acuerdo en 2024 para adquirir proyectiles para Ucrania, pagando por adelantado 70 millones de euros del Fondo Europeo para la Paz. El Tribunal de Cuentas de Estonia criticó el gasto en defensa del país y la agencia responsable de las compras militares.