Rusia se prepara para elecciones legislativas el próximo 20 de septiembre en un contexto de baja popularidad para el presidente Putin y el Kremlin. La justicia rusa ha excluido a partidos opositores, como Shaklovo, que se oponen a la guerra en Ucrania.
La exclusión de la oposición plantea interrogantes sobre la transparencia del proceso electoral y la voluntad del gobierno de permitir la disidencia en un momento de tensión internacional por el conflicto en Ucrania.