El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se negó a especular sobre la posible implicación extranjera en la masiva oleada migratoria que afectó a Ceuta en julio. Sánchez señaló que, si bien existen pruebas de la circulación de afirmaciones falsas en internet sobre la apertura de fronteras, el ejecutivo prefiere dejar que las fuerzas y organismos de seguridad del Estado hagan su trabajo.
El mandatario apuntó que, respaldado por el Servicio Europeo de Acción Exterior, redes de desinformación han amplificado dichos bulos. La oposición critica la gestión de Sánchez, sugiriendo que no camina por Madrid ni habla abiertamente de los problemas, sino que utiliza vehículos oficiales y viaja en avión. Se aproxima la fecha de elecciones y la situación de Sánchez se complica.