Un individuo afirma tener su futuro asegurado y que su accionar se guía por lo que le dicta el corazón, aunque esto implique desear el mal a otros ("matarlos a todos").
Se plantea que su motivación es asegurar su propio futuro, dando conferencias, y que ya no le preocupan las consecuencias para el resto de los argentinos, sugiriendo una desconexión con la realidad del país.