El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió la posibilidad de revisar la postura histórica de su país respecto a la soberanía de las Islas Malvinas, lo que generó repercusión en Argentina y el Reino Unido.
Un correo electrónico interno del Pentágono revelado por Reuters sugería que EE.UU. consideraba sancionar a aliados de la OTAN por no apoyar la guerra en Irán, mencionando el respaldo al Reino Unido en el tema Malvinas. Trump cuestionó la falta de apoyo de los aliados, especialmente del Reino Unido, al conflicto en Medio Oriente.
La U.S. se ha mantenido neutral, pero Trump indicó que podría cambiar su posición. El gobierno británico ratificó que las Malvinas son un territorio británico y sus habitantes tienen derecho a decidir su futuro, mientras que la ONU las considera un territorio no autónomo.
El primer ministro británico, Andy Booman, se comprometió a cumplir con el gasto en defensa adquirido por su predecesor.