La Comisión Europea propondrá nuevas normas para restringir los alquileres temporarios, como los ofrecidos por Airbnb, ante el impacto en el mercado de la vivienda y el acceso a alquileres a largo plazo.
Las nuevas regulaciones buscan dar a las autoridades nacionales y locales un marco más claro para limitar este tipo de alquileres, que han contribuido al aumento de precios. Entre 2015 y 2025, los alquileres en capitales europeas aumentaron un 21.8%, mientras que los ingresos no crecieron al mismo ritmo, dificultando el acceso a la vivienda para muchos ciudadanos.
Ciudades como Barcelona y París ya experimentan crisis de vivienda, con familias de clase media enfrentando limitaciones para comprar o alquilar. La medida busca equilibrar la oferta y la demanda en el mercado inmobiliario.