Argentina ha dado un paso adelante en la diplomacia internacional respecto a Malvinas, gracias al cambio de postura de Estados Unidos y la oportunidad de imponer sanciones a un proyecto energético en aguas cercanas a las islas. La Argentina, con su desarrollo energético, tiene mayor capacidad de acción.
Se destaca que Argentina tiene ahora más capacidad de imponer sanciones y amedrentar a empresas internacionales interesadas en hacer negocios en el país, algo que no ocurría años atrás.