Se cuestiona la forma en que Santi Maratea realiza sus colectas, sugiriendo que debería enfocarse en la política para resolver los problemas de todos en lugar de vivir de la necesidad de la gente.
Se critica la falta de acción concreta en temas como los hospitales públicos, señalando que muchos políticos tampoco los conocen hasta que gestionan.
Se compara a Maratea con el "flautista de Hamelin", insinuando que podría estar aprovechándose de la situación para su beneficio.