Se critica la inacción del gobierno de Alberto Fernández en temas de política exterior, contrastándola con la oportunidad actual que enfrenta Argentina. La Cancillería Argentina habría tenido una oportunidad que no aprovechó.
Se enfatiza la importancia de aprovechar el momento actual, donde Argentina se posiciona como un actor relevante en la mesa de la energía global, superando su rol marginal anterior.