Se establece un paralelismo entre la campaña de Carlos Menem en 1989, con su lema de "revolución productiva y salariazo", y la situación actual. Se expresa la convicción de que el peronismo podría ganar las próximas elecciones, anticipando la salida del actual gobierno.
Sin embargo, se plantea la dificultad de que la gente vuelva a votar al actual gobierno dadas las condiciones del país y la situación económica. Se sugiere que el peronismo tiene mucho por demostrar y que la oposición (antiperonismo) vota en contra del peronismo de forma sistemática, incluso eligiendo opciones poco convencionales para evitar su retorno.