Las próximas elecciones regionales en Alemania, donde la ultraderecha podría obtener una victoria significativa, generan preocupación por una posible reducción de la ayuda a Ucrania. Partidos de ultraderecha en Europa mantienen alianzas con Vladimir Putin.
Como respuesta a las acciones rusas, Alemania ha considerado cerrar la casa rusa en Berlín y clausurar un consulado, ante la sospecha de espionaje.