Entró en vigencia la nueva Ley Penal Juvenil, que establece la punibilidad de delitos para menores a partir de los 14 años.
Las condenas pueden ser de hasta 15 años de prisión. Se menciona que la incidencia de delitos cometidos por menores es baja (1-2%), pero que se magnifican mediáticamente.
La ley contempla delitos graves como homicidio, abuso sexual y robos agravados. Además, los padres podrían ser imputados civilmente por los delitos cometidos por sus hijos menores.
Los menores no compartirán celdas con adultos y se plantea la necesidad de inversión en infraestructura y profesionales para su reclusión y reinserción social.