Las elecciones presidenciales en Brasil se perfilan inciertas debido a un escándalo de corrupción que involucra a magistrados de la Corte Suprema y al Banco Master. El banquero de esta entidad, detenido y amenazando con delación, habría tenido relaciones con políticos y jueces, incluyendo al magistrado Alexandre de Moraes, quien condenó a Jair Bolsonaro. El juez André Mendoza acusó a De Moraes de manipular la investigación.
Este escándalo, calificado como un "terremoto inédito", tiñe la campaña electoral a un mes de la segunda vuelta. El periodista Pablo Giuliano señaló que ambos bandos políticos intentan explotar el caso. Lula da Silva, favorito por pocos puntos, y Flavio Bolsonaro, segundo, se ven afectados. Un escritor de autoayuda, Curi, emerge como outsider con un 9% de intención de voto.
La credibilidad en las instituciones se ve afectada. Lula pide rigor en las investigaciones, mientras que su rival Bolsonaro habría solicitado dinero a Lula para financiar una película sobre Jair Bolsonaro. Se percibe la injerencia de Donald Trump en las elecciones, apoyando a Flavio Bolsonaro. El juez Alexandre de Moraes, quien condenó a Bolsonaro, ya ha sufrido sanciones de Washington.