La política brasileña se encuentra en plena crisis tras la divulgación de mensajes comprometedores del antiguo dueño del Banco Master, involucrando a un magistrado de la Corte Suprema y generando un "terremoto inédito" en la historia institucional del país.
El banquero, actualmente detenido, ha amenazado con delaciones y se le acusa de haber tenido relaciones con políticos y jueces, incluyendo al magistrado André Mendonza, quien habría filtrado información a la prensa sobre Alexandre de Moraes, juez que condenó a Jair Bolsonaro.
De Moraes, a su vez, acusó a Mendonza de haberse reunido en secreto con el banquero para manipular la delación premiada. Este escándalo político ocurre en plena campaña electoral, a un mes de las elecciones presidenciales donde se enfrentarán Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, con un outsider, el escritor Curi, escalando en las encuestas.
El impacto en el electorado es significativo, generando un descrédito de la política. Lula ha pedido rigor en las investigaciones, mientras que Flavio Bolsonaro habría solicitado dinero a Lula para financiar una película sobre Jair Bolsonaro. La injerencia de Donald Trump en las elecciones brasileñas, apoyando a Flavio Bolsonaro, añade una dimensión internacional al conflicto.