La estrategia del gobierno de Javier Milei, con la colaboración de Santiago Caputo, busca moderar el discurso presidencial y lanzar la campaña de reelección.
Se analiza la posibilidad de que la reelección se complique debido a la situación económica, a pesar de los intentos por mantener la "esencia" del presidente.
La moderación del discurso contrasta con la retórica anterior y busca evitar críticas similares a las recibidas por Marcos Peña en su momento.