Un informe de inteligencia y documentos reservados alertaron al presidente Milei sobre la explotación de recursos naturales en las Malvinas por parte de empresas extranjeras, lo que motivó la decisión de tomar medidas.
Como resultado, se incrementaron los fondos para la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y la SIDE, organismos encargados del control satelital y la inteligencia.
Las empresas involucradas habrían confirmado la explotación de petróleo en la zona, basándose en imágenes satelitales de alta tecnología que evidencian el hallazgo y la extracción de hidrocarburos.