La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, celebró 1.413 días de gestión ininterrumpida, marcando un hito político histórico en Italia desde la Segunda Guerra Mundial.
Meloni reivindicó la estabilización institucional lograda, destacó los logros de su administración frente a crisis climáticas, económicas y migratorias, y defendió la gestión de los fondos europeos del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, afirmando que Italia lidera el gasto eficiente en la UE.
Asimismo, defendió sus políticas migratorias, calificando los controles estrictos como el nuevo estándar legal del bloque comunitario, y criticó la corrección política y la ideología de género, reafirmando el compromiso con reformas fiscales, de justicia y seguridad pública.