El gobierno de Javier Milei estaría intentando apropiarse del discurso nacionalista que históricamente ha representado Victoria Villarruel.
A pesar de las diferencias ideológicas, se sugiere que el discurso de Villarruel sobre nacionalismo es más creíble que el de Milei.
El gobierno busca quitarle a la vicepresidenta la agenda nacionalista, que ha sido un pilar de su identidad política, especialmente considerando su vínculo familiar con excombatientes de Malvinas.