Se identifican tres nodos importantes en la estrategia de Milei: la administración Trump y su relación con el Reino Unido, la sintonía con Chile y su gobierno, y la creciente importancia de Israel, dado que una de las empresas sancionadas es de origen israelí.
Se plantea la pregunta de si esta estrategia está coordinada, no solo por Argentina sino principalmente por la administración estadounidense.
Se menciona que el gobierno habló con Israel sobre el tema de la empresa sancionada, y la respuesta fue que se trataba de un emprendimiento privado sin posibilidad de intervención.