El segmento continúa el debate sobre las políticas económicas del gobierno. Neustad expresa su agrado por la reducción del gasto y las privatizaciones, instando a acelerar estos procesos y a implementar un "shock" en lugar de un gradualismo.
A pesar de su apoyo a la baja de impuestos, Neustad confiesa que las arengas presidenciales le generan desconfianza. Se plantea la idea de un "hipotismo" y un "shock" para el próximo año.
La conversación se desliza hacia la posibilidad de pedir perdón, con una mención a "El Gordo Dan", y se reitera la idea de que el presidente podría tener razón y que las cosas podrían mejorar.