El cambio de rumbo en la política de Malvinas de Javier Milei se atribuye a una oportunidad geopolítica derivada de las declaraciones de Trump, y a necesidades de política doméstica.
Se menciona la permisión del abastecimiento de combustible a un buque británico en el sur argentino como un indicio de este cambio.
Se sugiere que la estrategia busca capitalizar la coyuntura internacional y las necesidades internas del gobierno.