El PAMI ha recortado la inversión en atención a adultos mayores, afectando centros de día y talleres de rehabilitación.
La principal preocupación es el impacto de un recorte de 1,2 billones de pesos en la atención de jubilados, lo que podría llevar a una nueva pandemia. Este recorte se suma a la eliminación del Impuesto País, que anteriormente sostenía el superávit del PAMI.
Además, se pone en duda la cobertura para los trabajadores monotributistas, quienes pagan pero no aportan al PAMI, lo que genera incertidumbre sobre su futura atención.