Se plantea la posibilidad de que Santi Maratea se postule como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con propuestas innovadoras como que el PBI vaya por Mercado Pago y las cadenas nacionales por Instagram.
Se critica su posible desconocimiento de la realidad de los hospitales públicos y de la Conurbano, sugiriendo que debería empezar por gestionar a nivel local antes de aspirar a la presidencia.
Se reflexiona sobre la transición de Maratea de influencer a figura política, con la promesa de "repartir la guita" y un enfoque en el "hacer" más que en el "decir".