El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AFD) se encuentra en una posición de poder sin precedentes en Sajonia-Anhalt, con posibilidades reales de gobernar un estado federado por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Las encuestas lo posicionan con un 28% de intención de voto, superando a la CDU-CSU.
El programa electoral de la AFD para la región se centra en tres ideas clave: identidad cultural, educación y un cambio político radical. Uno de sus principales objetivos es una política migratoria restrictiva, incluyendo la eliminación de ayudas a solicitantes de asilo y la promoción de la "remigración", concepto que ha generado controversia y protestas masivas.
La AFD también busca modificar el enfoque educativo, restando importancia a los "episodios oscuros" de la historia alemana y enfatizando los logros nacionales. Analistas acusan al partido de promover una visión etnonacionalista y de utilizar un lenguaje codificado para ocultar sus verdaderas intenciones, como lo demuestra la vinculación de su líder, Ulrich Sigmund, con figuras de extrema derecha como Martin Selna.
El riesgo de un gobierno de la AFD en Sajonia-Anhalt es considerable, ya que podría implicar cambios en la estructura del Estado, incluyendo el control de la policía y los servicios de inteligencia. Críticos advierten que, si bien no sería una repetición del Cuarto Reich, podría derivar en una "democracia iliberal" similar a la de Viktor Orbán en Hungría, afectando las instituciones democráticas, la prensa libre y la igualdad de los ciudadanos.