El entrevistado reafirma su apoyo a Javier Milei, destacando la "batalla cultural" como un aspecto clave que le genera esperanza, ya que implica un cambio de mentalidad y de paradigma.
Argumenta que su propósito de vida, el servicio, no ha cambiado y que su identidad está ligada a él. Considera que la política es inherente a este propósito, ya que desde niño deseaba "cambiar el mundo".
Si bien descarta una candidatura a corto plazo, se muestra abierto a la política y defiende la libertad económica, aunque reconoce que otros sectores defienden otras libertades pero no la económica. Expresa su deseo de ocupar un cargo público para trabajar en hospitales y colegios, enfocándose en las necesidades de los más vulnerables.
Critica la ineficiencia del Estado y la corrupción, ejemplificando con casos como el de ANDIS y el desvío de fondos. Considera que la inflación es lo que más afecta a los pobres y que la esperanza, aunque sea un argumento débil, lo impulsa a seguir adelante.