Patricia Bullrich distingue la gestión económica de Margaret Thatcher en Inglaterra de su accionar durante la guerra de Malvinas. Mientras la primera modernizó la economía británica, la segunda utilizó la guerra como una estrategia política para capitalizar el descontento popular.
Bullrich critica a Galtieri, calificándolo de "personaje nefasto" por el mal que causó a Argentina. Sugiere que la bravuconada militar argentina fue una oportunidad para Thatcher, pero aclara que la situación económica en el Reino Unido en 1982 era diferente a la que se presenta.