Se cuestiona la credibilidad del llamado a la unidad nacional del presidente Javier Milei, dado su historial de insultos y descalificaciones hacia opositores, aliados e incluso periodistas. Un 56.4% de los encuestados no le cree, mientras que un 29.5% confía "algo" o "mucho".
La aparente contradicción entre su retórica confrontativa y su actual llamado a la unidad genera escepticismo sobre la sinceridad de sus intenciones, especialmente en el contexto de su giro en la política de Malvinas y la construcción de una base naval mientras se pretendía vender terrenos aledaños.