Se analiza la situación política de Cristina Fernández de Kirchner, considerándola una figura clave en la oposición pero "presa" y perseguida política, especialmente por la causa de vialidad.
Se compara su situación con la de Lula, argumentando que la única prueba fue la convicción íntima de los jueces.
Se concluye que, debido a su situación legal, Kirchner no está en condiciones de liderar a la principal fuerza opositora.