El ministro de Economía, Luis Caputo, declaró una fortuna de 13 millones y medio de dólares, un incremento del 37% en su patrimonio en moneda extranjera en el último año. La crítica se centra en que, mientras sus finanzas personales prosperan, el país se endeuda.
Se cuestiona por qué Caputo no aplica las mismas estrategias financieras que le benefician personalmente a la Argentina. Se le describe como un "maestro para ganar guita propia", pero se duda de su capacidad para mejorar la situación económica del país.
La discusión se intensifica al señalar que Caputo, a pesar de su talento financiero, parece ser un "cero a la izquierda" para la economía nacional. Se le insta a aplicar sus fórmulas para el beneficio de todos o a dejar el cargo, ya que se considera que trabaja para sí mismo.