Se critica al presidente Javier Milei por generar "humo" y distraer a la población de la realidad con anuncios sobre Malvinas, mientras enfrenta dificultades internas como la falta de apoyo popular y problemas económicos.
Se considera que la postura de Milei sobre Malvinas es una estrategia para recuperar algo de popularidad, aprovechando el sentimiento nacionalista. Sin embargo, se duda de la autenticidad de su patriotismo, comparándolo con la imprevisibilidad de Donald Trump, de quien se dice que "escribe hoy con la mano y mañana lo dice con el codo".
Se concluye que la alineación de Milei con Trump lo convierte en su "lacayo", y se expresa la esperanza de que, a pesar de la retórica, se logre algún avance concreto en la cuestión Malvinas, aunque se muestra escéptico sobre ello.