El fiscal relata que, a pedido de la Procuradora, investigó la desaparición de un militante ferroviario en 2012 o 2013, un caso que involucró a servicios de inteligencia y la policía bonaerense, y donde también apareció el hermano de la ministra de seguridad Garré.
La investigación, iniciada por indicación escrita de la Procuradora, lo llevó a solicitar indagatorias y detenciones. A pesar de haber informado a la Procuradora después de realizar estas acciones, ella se molestó, argumentando que no la había avisado previamente. El fiscal defiende su autonomía como fiscal, indicando que no necesita pedir permiso para investigar.