Se analiza el giro discursivo de Javier Milei respecto a la causa Malvinas, considerándolo como una posible estrategia oportunista ante el mal resultado en las encuestas.
Se expresa preocupación por la posibilidad de que este cambio de postura no sea genuino y se recuerde la importancia histórica de las Malvinas para los argentinos, así como anécdotas familiares relacionadas con el sentimiento malvinero.