El presidente español mantiene una postura tibia respecto a Marruecos, en contraste con posturas más firmes adoptadas en otros conflictos internacionales como Gaza o Ucrania.
Se recuerda que en 2021, tras la acogida de España al líder del Frente Polisario y el escándalo del espionaje con el software Pegasus, que apuntaba a Rabat, Sánchez reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental. Este giro drástico generó preocupación y tuvo repercusiones en Madrid.