Miles de personas marcharon en Santiago de Chile para rendir homenaje a las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet, en vísperas del 53 aniversario del golpe de estado de 1973. La movilización, organizada por agrupaciones de derechos humanos, recordó a los detenidos desaparecidos y a los afectados por violaciones a los derechos humanos.
La jornada culminó con enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y fuerzas de seguridad cerca del cementerio general. Las autoridades informaron de 24 detenidos, tras incidentes con barricadas, objetos y bombas molotov lanzadas por algunos participantes, y la respuesta policial con carros lanza agua y gases lacrimógenos.