Se utiliza la ironía y el sarcasmo para comentar la situación del gobierno y la economía argentina. Se mencionan supuestos avances como el crecimiento económico y la lluvia de inversiones, contrastando con la realidad.
Se hace referencia a Caputo como un "campeón" y al gobierno como el "mejor de la historia", utilizando un tono claramente irónico para criticar la gestión actual y la aparente desconexión con la realidad de la mayoría de los ciudadanos.