El futuro político de Benjamin Netanyahu en Israel se torna incierto ante las próximas elecciones legislativas, marcadas por el desgaste de tres años de guerra en Gaza y la fortaleza del bloque opositor.
Analistas como Lev Greenberg señalan que Netanyahu llega debilitado y podría no obtener los escaños necesarios para formar coalición. Sectores religiosos y ultraconservadores lo apoyan, pero su partido ha perdido respaldo.
La oposición, liderada por Gadi Eisencott y la alianza de Bennett y Lapid, busca un cambio de rumbo. Sin embargo, las diferencias internas y la dependencia de los partidos árabes para formar gobierno presentan desafíos.