Se narra una conversación con una joven economista libertaria que critica la figura de Adorni y la soberbia del gobierno de Milei.
La joven expresa su preocupación por la falta de empatía del gobierno hacia los jóvenes y la contradicción entre el discurso libertario y la realidad económica de quienes necesitan ayuda.
Se cuestiona el modelo económico actual y se compara con el kirchnerismo en cuanto a la tendencia a "pasar el muerto" y evitar la responsabilidad individual.
Se introduce la figura de Alfonsín y la democracia como un ideal de progreso y bienestar, en contraste con la situación actual.