Se debatió sobre la pérdida de la ideología y las convicciones en la política actual, especialmente entre los jóvenes.
Se contrastó la militancia política del pasado, basada en ideales, con la actual, centrada en intereses personales.
Se señaló que la juventud ya no se involucra en roles políticos de la misma manera que antes, y que la falta de convocatorias gubernamentales agrava esta situación.