Se denunció el grave deterioro de las Fuerzas Armadas, con salarios que no cubren la canasta básica y una alarmante proyección de bajas de personal.
Se señaló que, a pesar de los anuncios de aumentos salariales, estos son insuficientes y no compensan la inflación, llevando a muchos militares a necesitar un segundo trabajo.
Se mencionó la escasez de medicamentos y la interrupción de la atención médica en hospitales militares, evidenciando un abandono del personal.