Eduardo Liberti califica la mudanza de Javier Milei hacia el nacionalismo como una "payasada galtieroide", una figura acuñada por otro colega. Liberti considera la maniobra burda y poco duradera, sugiriendo que su impacto se desvanecerá pronto.
Señala la contradicción de Milei al reivindicar Malvinas el mismo día que el presidente chileno anunciaba un puente con el Reino Unido para abastecer a las Malvinas. Liberti cree que la jugada de Milei busca distraer de la crisis económica y que no logrará arraigar en la sociedad.