Florencia Arieto defiende la necesidad de estudiar y analizar las estrategias de los adversarios, citando como ejemplo a Alejandro Magno, quien admiró a Darío III antes de vencerlo. Aplica este principio a la figura de Margaret Thatcher, cuya política benefició a Inglaterra en su momento.
Arieto critica la visión simplista de quienes acusan a Javier Milei de ser "fanático de Thatcher", aclarando que se trata de un análisis estratégico, no de admiración incondicional. Compara esta situación con el estudio de tácticas militares exitosas, como la guerra relámpago alemana, que no convierte a nadie en nazi.
La analista lamenta que el peronismo haya llevado a Argentina a un estado de mediocridad y falta de análisis profundo, y llama a elevar el discurso y analizar objetivamente las decisiones políticas.