Eduardo Liberti opina que la reciente movida del gobierno de Javier Milei sobre Malvinas es abrupta y burda, con repercusiones negativas. Señala la falta de voces oficialistas que la justifiquen, a excepción de Patricia Bullrich, quien distingue la política económica de Thatcher de su accionar bélico.
Liberti sugiere que la jugada busca tapar la crisis económica y que figuras como Caputo tendrían problemas para explicarla. La maniobra, según él, es más una estrategia de comunicación improvisada que una estrategia a largo plazo, y su impacto se desvanecerá.