Se reitera el giro discursivo de Javier Milei sobre la soberanía de las Malvinas, señalando que los isleños no tendrían derecho a la autodeterminación por ser una población implantada en territorio usurpado.
Se considera inválido cualquier argumento basado en referendos y se compara la postura con la de Margaret Thatcher. Se menciona que Trump está reevaluando la posición de Estados Unidos.
Se enfatiza la importancia de la soberanía y se anhela que los malvinenses decidan "votarnos con los pies".