Se critica el reciente cambio discursivo del presidente Javier Milei sobre la causa Malvinas, calificándolo de demagógico, oportunista y electoralista.
Se argumenta que Milei no ha cambiado su postura real sobre Malvinas, sino que busca capitalizar el sentimiento nacionalista y el éxito de la selección argentina en el mundial para remontar en las encuestas. Se menciona que su discurso se alinea con el de Trump, quien presiona a Gran Bretaña, y que Milei utiliza esto para su beneficio político interno.
Se señala que el discurso de Milei contrasta con la realidad de las Fuerzas Armadas, que sufren un presupuesto históricamente bajo, salarios de pobreza y una obra social en crisis. Se critica la contradicción entre las declaraciones de apoyo a las fuerzas y la falta de inversión real.
Se considera que la estrategia de Milei no tendrá un efecto electoral significativo, ya que el pueblo argentino sufre las consecuencias de la política de "tierra arrasada" implementada por el gobierno.