Se analiza la situación del peronismo de cara a futuras elecciones, destacando la falta de vocación de unidad y la ausencia de una estrategia clara. La oposición se encuentra dividida y sin una hoja de ruta definida, lo que dificulta su capacidad de acción frente al gobierno actual.
Se plantea la necesidad de que el peronismo resuelva sus diferencias internas a través de una interna partidaria, superando el miedo a la confrontación y aceptando los resultados. Se cuestiona la existencia de diferencias ideológicas profundas entre los distintos sectores del peronismo, como el kirchnerismo y el "axelofismo", sugiriendo que las disputas podrían ser más personales que políticas.
El debate sobre la eliminación de las PASO añade complejidad a la situación, ya que obligaría al peronismo a resolver sus conflictos de manera interna, lo que podría acentuar las tensiones entre sus facciones. El PRO, por su parte, se muestra en desacuerdo con la eliminación de las primarias.