Se analiza el reciente giro discursivo del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas, calificándolo de peligroso y perjudicial para el futuro de Argentina.
Se cuestiona la autenticidad del discurso de Milei, quien se mostró como un "ferviente malvinero", contrastando con la política exterior de su gobierno, considerada peligrosa. Se sugiere que este cambio podría ser una reacción a la presión interna y externa, pero el daño ya estaría hecho.
Se vincula este cambio con las declaraciones de la empresa Navitas, que supuestamente utilizó dichos de Milei para vender su proyecto de extracción de petróleo en Malvinas a inversores, argumentando que Argentina no presentaría objeciones.
Se denuncia que Milei generó un daño enorme al apoyar la autodeterminación de los kelpers, lo cual va en contra de la Constitución Nacional y de la causa Malvinas. Se presentan documentos y videos como prueba de estas afirmaciones.